Tomás Oteros junto una parte de su cartel. Foto: Brian Bujalance.

En los estudios centrales donde trabaja, Tomás Oteros nos recibe en fin de semana para poder realizar una entrevista que se prevé intensa. Es el nuevo cartelero de la Semana Santa, pero para él esto no es nada nuevo. Un bagaje de 11 rótulos en casi las últimas dos décadas han mostrado “su manera peculiar de realizar cartelería” debido al “cariño” que le pone. El 75% de las cofradías del municipio han confiado en él, cosa que le “honra”, ya que “no solo representa a la cofradía, sino a todo el pueblo”. Desde sus comienzos en el 1999, no ha obtenido reconocimiento institucional alguno. Se ha dado cuenta de la importancia inferior del cartel frente al pregón, afirmando sin tapujos mediante la sinceridad que transmite que los “actos deberían ser igual de importantes”. Le faltan tres cofradías para “cerrar el círculo”, y lo ve posible.

P. Este año, la Semana Santa de Nueva Carteya va a ser presentada con su cartel. En concreto, el duodécimo. ¿Cómo calificaría usted la evolución de la cartelería?

R. Ha ido acorde a la evolución de la Semana Santa, un in crescendo imparable, proporcionado. No estamos muy mal para ser Nueva Carteya. La Semana Santa de Nueva Carteya ha logrado un auge de los años 90 para acá impresionante y, como no podría ser de otra manera, la cartelería va de la mano de ese auge. Hoy tenemos un nivel de cartelería bastante aceptable, muy superior a los pueblos de alrededor.

P. En Nueva Carteya los carteles han sido fotografías… ¿qué ha pasado para que no se haya realizado ninguno con pintura u otra técnica?

Cartel anunciador de la Semana Santa de Nueva Carteya 2018. Autor: Tomás Oteros.

R. Históricamente, los carteles han sido fotografías. Curiosamente recuerdo solo un cartel pintado en toda la historia de la cartelería. A raíz del año 2000, la Agrupación de Cofradías encarga los carteles a las propias cofradías. Está en sus manos hablar con un fotógrafo o un pintor y elaborarlo. Yo hago carteles a partir de una fotografía, pero a mí me gustaría ver un cartel de Semana Santa pintado. Depende de la cofradía, evidentemente. Y de las épocas. También hay que añadir otra cosa: los carteles no son gratis, cuestan un dinero. Hoy día es un trabajo que no se paga. Hacer cualquier tipo de cartel en Carteya es un trabajo que no está bien pagado.

P. Económicamente, no se ve reflejado el esfuerzo y el trabajo…

R. No. Aquí hay un precio puesto casi simbólico. Si hablo con gente que trabaja en imprentas, etc, y me refiero a carteles de todos los ámbitos (fotografía, pintura, cualquier cosa), aquí no se paga ni un 20% de lo que vale un cartel fuera. Es así. Preparas tus cámaras, la sesión fotográfica, le dedicas una serie de horas en tu casa a hacer la postproducción, preparas muestras para que la cofradía escoja cuál le gusta más… Eso no está pagado. Si te dijera todo lo que vale eso, pegas una carcajada (sarcasmo).

P. ¿Qué período de tiempo abarca la elaboración de un cartel?

R. Hay años en los que se tarda muchísimo y años, como este, que es muy rápido. La elaboración de un cartel comienza sabiendo cuál es el cartel del próximo año. Una cofradía puede preferir que su cartel sea de calle. La de este año tenía claro que no iba a ser de procesión, entonces nos daba igual el tiempo. Como se quería reflejar la nueva túnica de la Santa Mujer Verónica, no había fotos, por lo que se tuvo que hacer un estudio, del que ha salido el cartel. Si la cofradía quiere que el cartel sea algún momento de la estación de penitencia, lo tiene que avisar con tiempo para que el autor se pueda preparar, hacer fotografías, realizar un seguimiento de esa cofradía en su salida procesional. No lo pueden decir el mismo Jueves o Viernes Santo. Yo el año pasado hice muy pocas fotos precisamente porque sabía que el de este año era de estudio.

La Semana Santa tiene que estar planificada antes de Navidad.

P. Este año, ¿cuándo le avisaron?

R. A mí me avisaron el año pasado, pero esperamos a después de Navidad para ir al estudio. Un cartel no es solo una fotografía, es una escena completa. Un fondo, una iluminación, ponerle una tipografía acorde con el propio cartel, que el conjunto de lo que el espectador vea sea una imagen global de la Semana Santa. Por eso se tarda mucho en preparar un buen cartel de Semana Santa.

P. El primer cartel del cual usted es autor lo realiza en el año 1999. Representa a la Cofradía del Santo Sepulcro y Centuria Romana. ¿Cómo se produjo ese acuerdo?

R. Ese cartel fue una colaboración de Francisco Jiménez y mía. Yo realicé el cartel, pero las fotografías que lo componen eran de Jiménez. La Agrupación de Cofradías se reorganiza en el año 1999 y yo formé parte de ella como miembro durante casi 15 años. Cuando llegó la hora de hacer el primer cartel pensamos en hacer algo que no se hubiera hecho antes. Como estaba ahí metido me dijeron ¿por qué no lo haces tú? Fue meramente casual. Había que hacer un cartel y yo me ofrecí a realizarlo junto a Francisco Jiménez.

P. Con este año, serán nueve -del total de doce- las Cofradías/hermandades que usted ha plasmado en Cartelería. ¿Cómo se siente tras saber que el 75% de las Cofradías del municipio han depositado la confianza en usted para representar la Semana Santa?

R. Es un orgullo impresionante, sobre todo para un amante de la Semana Santa como soy yo. Siempre he estado ligado a las cofradías desde muy joven. El que una Cofradía, su Junta y Cofrades, vengan en busca de mí y depositen en mi trabajo su confianza para que plasmes a su imagen en un cartel que va a representar a la Semana Santa de todo un pueblo, eso me honra. Eso va aparte de cualquier trabajo. Las cofradías que no lo han hecho sus motivos tendrán, pero yo sigo echándole las mismas fotos y teniéndole el mismo cariño que a cualquier otra.

Los actos en torno a la presentación del cartel deberían de ser tan importantes como los que rodean al pregón. Mínimo eso.

P. Cada cofradía/hermandad refleja un sentimiento, una emoción, una historia. ¿Qué ha querido reflejar en cada cartel que ha realizado?

R. Como buen vecino semanasantero, conozco bien a las cofradías: su historia, sus imágenes, sé cuáles son sus mejores momentos, es necesario para poder luego reflejarlo en el retablo que será el cartel. Aunque me piden opinión, la cofradía es quien decide. Excepto en una ocasión que tuve que hacer cinco carteles diferentes porque no hubo manera de que al Hermano Mayor le gustara ninguno, el resto siempre han sido bien acogidos. Siempre suelo presentar un par de carteles. A veces hago un tercero porque ninguno de los otros dos convence. No es que sean malos carteles, es reflejar otro punto de vista. El cartel de las Angustias, que considero de los mejores que he hecho, supuso un antes y un después en la cartelería.

P. La Cofradía Santa Mujer Verónica quiere este año presentar la nueva túnica de la Santa, ¿cómo lo ha reflejado en el cartel, qué transmite?

R. Pretende transmitir lo que realmente hizo la Verónica en ese momento de la Pasión del Señor. Serenamente, sin brutalidades ni peleas, se acerca a un hombre maltratado a ayudarle y secarle su sudor. Refleja eso, una tranquilidad impresionante. No hay euforia de luz. Es un cartel muy equilibrado. Veremos a la Santa Verónica en tres cuartos para que se vea la túnica y de fondo tendrá el sudario, que también es nuevo. Sé que a la gente le va a gustar mucho.

P. ¿Se siente orgulloso de su trabajo?

R. Te tienes que sentir orgulloso por el simple hecho de que te llamen. Los tiempos avanzan y carteles que uno hizo, hoy no se harían. Hubo carteles polémicos, como el de la Virgen de los Dolores. En ese caso la idea era buena pero el resultado final no convenció.

Tengo una manera peculiar de trabajar la cartelería. Le pongo mucho cariño a la hora de hacerlos.

P. Comparando el primer cartel que realizó en el año 1999 con el de 2018, ¿Cómo ha evolucionado profesionalmente?

R. Evolución hay mucha, pero la base es la misma. Si tienes una buena foto, el trabajo va a ser mínimo. Cuando coges una tarjeta, descargas las fotografías y las ves, tú ya sabes si tienes un cartel de Semana Santa. El trabajo empieza por hacer una buena foto, en el 1999 y en el 2018. Casi 20 años de trabajo dan para muchísima experiencia. Además, las cámaras y su calidad son diferentes, la postproducción mediante software es clave y hoy día está muy presente.

P. ¿Por qué en Nueva Carteya se presenta el cartel tan tarde, coincidiendo con el comienzo de la Cuaresma, mientras que en localidades aledañas se ha presentado a principios de año?

R. Eso es tradición. No le veo sentido. Siempre se va corriendo: con la imprenta, con la cartelería, con el librillo… se dan unas carreras que a la larga no son buenas para la Semana Santa. Hay actos que no se cuadran bien, fechas que no están cerradas del todo. Es un tema que debería tratarse con más tiempo del que se hace. La Agrupación tiene mucho que ver. La Semana Santa tiene que estar planificada antes de Navidad.

P. ¿Tiene importancia en el municipio la presentación del cartel de la Semana Santa?

R. No la que debiera. Los actos en torno a la presentación del cartel deberían de ser tan importantes como los que rodean al pregón. Mínimo eso. Ambas son las dos escenas que van a publicitar, anunciar y poner en valor la Semana Santa de un pueblo. Una el cartel y otra el pregón. Desde tiempos inmemoriales, el pregón ha tenido otra consideración. Más bombo, copa después del pregón, invitación, los ramos de flores, la música, etc, ¿Y la presentación del cartel? Es un acto que se hace sin pena ni gloria, por mero trámite. Se le da más importancia a un pregón en todo que a un cartel, lo haga yo o quien sea. Y eso que desde hace años se vienen introduciendo elementos que hacen más atractiva la presentación del cartel.

P. ¿Ha obtenido algún reconocimiento por alguno de sus carteles?

R. Siempre el de la gente. El primero que se tiene es el de la cofradía. Aparte de mi mujer y mis hijos, los primeros que lo ven son la Junta. La gente es muy agradecida. Cuando haces un buen cartel, te lo dicen por la calle, el día de la presentación, son muy amables, las redes sociales funcionan y eso está muy bien ¿A quién no le gusta un like? Si hablamos de reconocimientos institucionales, al cartelero no le dan nada. Entiendo que la cofradía ha pagado porque se haga un cartel, pero ese cartel representa a la Semana Santa de un pueblo, no solo a la cofradía. Estaría bien que hubiera un reconocimiento a nivel agrupación, institucional al mismo nivel que sucede con el pregón. En un pueblo si no reconoces a los que ponen en valor a ese pueblo, estás perdido. Tienes que reconocer su esfuerzo y su trabajo. El cartel es la primera imagen que ves de la Semana Santa y la que se va a exportar a otras localidades.

Estaría bien que hubiera un reconocimiento a nivel agrupación, institucional al mismo nivel que sucede con el pregón

P. Entre los carteles de otros autores, ¿cuál es el que más te ha gustado?

R. A mí los carteles, en general, me parecen bastante buenos. Yo tengo una manera peculiar de trabajar la cartelería. Le pongo mucho cariño a la hora de hacerlos. Eso no es lo mismo que si le echas una foto y le pones las letras. ¿Están bien o mal? Yo no soy crítico fotográfico. Mis carteles me gustan mucho en general, algunos más y otros menos. Siempre me ha parecido mal que vayas fuera a encargar un cartel, habiendo en Carteya fotógrafos/as que son capaces de hacerlo. Encargárselo a alguien de fuera es terrible. No me gusta.

P. ¿Te ves haciendo un cartel para las tres cofradías que te faltan?

R. Eso lo tendrán que decidir las cofradías, no yo. Me falta el Preso, la Virgen de los Santos y la Soledad. La Soledad en el 2011 vino en busca de mí. Una vez que ya estaban terminados y elaborados, decidieron convocar un concurso. Evidentemente no me presenté. Cada uno sabe dónde tiene que ir y acudir cuando tenga que hacer un cartel y todas son buenas opciones. Creo que sí puedo hacer los que me quedan y así se cerraría el círculo.

P. ¿Cuándo llegará su punto final en la cartelería de la Semana Santa de Nueva Carteya?

R. Mientras que haya algo que mostrar, no habrá punto final. Llegará el momento en que la gente buscará otras alternativas, sería lo más lógico. La Semana Santa todavía tiene mucho que mostrar a parte de tallas y pasos. Existe todo un mundo semanasantero que también es necesario plasmar. Espero que el tiempo me dé salud y buen criterio para hacerlo.

 
Brian Bujalance
Si algo sé con 19 otoños es que hay que luchar contra las adversidades y cumplir los sueños. Intento dejar huella por cada rincón por el que paseo mientras lo descubro y me voy descubriendo a mí mismo. Escuchar, hablar e informar, de ahí que el periodismo sea mi pasión y vocación. Presentador del programa radiofónico El Viático (2016 - 2017). Estudiante de Periodismo y Economía en la Universidad Rey Juan Carlos (Madrid).